El Gobierno portugués ha presentado una reforma de la administración central el Estado, en ella prevé un recorte del 27% de los puesto de trabajo en la alta dirección.
En este sentido, el subsecretario de la Función Pública, Helder Rosalino, ha dicho que “se necesita con urgencia ajustar el tamaño del Estado en la capacidad económica”. Este proyecto, que apunta a un ahorro de 100 millones de euros el próximo año, implica la eliminación de 1.700 puestos de altos directivos de 137 instituciones públicas.
Reducción de estructuras
Entre las pérdidas de empleo y las fusiones de las entidades públicas el gobierno tiene la intención de reducir en un 38% el número de las estructuras del Estado.
A cambio del préstamo de 78 millones de euros, Portugal tiene que implementar un programa que requiere de disciplina y de las reformas durante tres años para reducir el déficit público del 9,1% del PIB el año pasado al 3% en 2013.
El Ejecutivo justificó estos recortes en la necesidad de racionalizar el sector público, en el que actualmente están empleados más de medio millón de portugueses, aunque la cifra exacta se desconoce.
Por este motivo, el Consejo de Ministros ha aprobado también una disposición que obliga a todas las entidades públicas a informar trimestralmente sobre su organización laboral.










